La Hermenéutica y el Método Divino

El dios Hermes

            En la mitología griega, Hermes (en griego antiguo: Ἑρμῆς, Hermḗs), hijo de Zeus y la pléyade Maya, es el dios olímpico mensajero, dios también de las fronteras y de los viajeros que las cruzan, del ingenio y del comercio en general, de la astucia, de los ladrones y de los mentirosos, además de ser el encargado de guiar a las almas hacia el inframundo, el Hades.[1]​ En la posterior mitología romana era denominado como Mercurio.        El rasgo principal en las tradiciones sobre Hermes consiste en su papel de heraldo de los dioses, puesto este en el que aparece incluso en los poemas homéricos, compartiendo esta función con Iris. Un intérprete que cruza las fronteras con extraños es un hermeneus (έρμενευς). De Hermes procede la palabra «hermenéutica» para el arte de interpretar los significados ocultos. En griego un hallazgo afortunado era un hermaion (έρμαιον).    Como los heraldos y mensajeros solían ser hombres prudentes y circunspectos, Hermes era también el dios de la prudencia y la habilidad en todas las relaciones de intercambio social.[15]​[16]​ Estas cualidades estaban combinadas con otras parecidas, tales como la astucia, tanto en las palabras como en las acciones, e incluso el fraude, el perjurio y la inclinación al robo, por lo que se le asocia al arquetipo del pícaro divino. Es el dios del engaño, de lo incierto, de lo que pasa de un sitio a otro, por lo cual también conducía las almas de los muertos a la otra vida. Los actos de este tipo eran cometidos por Hermes siempre con cierta habilidad, destreza e incluso elegancia.[17]​[18]​[19]​[20]​ Según el prominente folclorista Meletinskiy, Hermes es un tramposo deificado.[21]​ Concedía los poderes que él mismo poseía a los mortales y héroes que gozaban de su favor, así como a todos los que tenía bajo su especial protección o eran llamados hijos suyos.      Hermético: Procede de la palabra ‘Hermes’. La relación de esta palabra con lo «impenetrable», es decir aquello que no deja pasar el aire, es indirecta. El nombre Hermes era también usado para referirse al dios Thoth de la mitología egipcia, siendo Thoth el dios de la alquimia. Los alquimistas que seguían a este dios pasaron a llamarse «herméticos», pues mantenían todos sus secretos escondidos. Así pues la palabra «hermético» pasó a ser usado para referirse a algo sellado o secreto.[35]​ Otras fuentes aseguran que esta palabra viene de Hermes Trismegisto (Ἑρμῆς ὁ Τρισμέγιστος), que es la fusión del dios griego Hermes y el dios egipcio Thoth. De acuerdo a la mitología, él creó un recipiente de aire sellado por completo. De ahí viene la palabra hermético.

https://es.wikipedia.org/wiki/Hermes

La Hermenéutica

La hermenéutica (del griego ἑρμηνευτικὴ τέχνη [hermeneutiké tekhne], ‘arte de interpretar y, asimismo, explicar o traducir’) es el arte de la interpretación, explicación y traducción de la comunicación escrita, la comunicación verbal y, ya secundariamente, la comunicación no verbal. Su concepto central de constitución moderna es el de comprensión (Verstehen) de textos escritos importantes.

La necesidad de una disciplina hermenéutica viene determinada por las complejidades del lenguaje, que frecuentemente conducen a conclusiones diferentes e incluso contrapuestas en lo que se refiere al significado de los textos. La hermenéutica, eminentemente desde Schleiermacher, su fundamentador moderno, responde a la máxima célebre de alcanzar a comprender al autor mejor de lo que él mismo alcanzaba a comprenderse. La hermenéutica intenta descifrar el significado complejo, oculto o no evidente que subyace en el discurso y, a este fin, intenta la exégesis de la razón misma sobre el significado.

Texto de Prueba

Mat 4:3  Y vino a Él el tentador, y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 
Mat 4:4  Pero Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 
Mat 4:5  Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y lo puso sobre el pináculo del templo, 
Mat 4:6  y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán para que no tropieces con tu pie en piedra. 
Mat 4:7  Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. 
Mat 4:8  Otra vez el diablo lo llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo, y la gloria de ellos, 
Mat 4:9  y le dijo: Todo esto te daré, si te postras y me adoras. 
Mat 4:10  Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás. 
Mat 4:11  Entonces el diablo le dejó, y he aquí, ángeles vinieron y le servían. 

2Co 13:1  Esta es la tercera vez que voy a vosotros. Por boca de dos o de tres testigos toda palabra será establecida. 

Mat 18:16  Pero si no te escucha, entonces toma contigo uno o dos más, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 

Deu 17:6  Por dicho de dos testigos, o de tres testigos, morirá el que hubiere de morir; no morirá por el dicho de un solo testigo.

Comentario de Elena G. White

       Aquellos que participan en proclamar el mensaje del tercer ángel están buscando en
las Escrituras bajo el mismo plan que el Padre Miller adoptó. En el libro pequeño
titulado “Vistas de las Profecías y Cronología Profética,” Padre Miller da las siguientes reglas simples pero inteligentes e importantes para el estudio e interpretación de la Biblia:

“1. Cada palabra debe tener su relación debida sobre el tema presentado en la
Biblia;

2. Toda la escritura es necesaria, y se puede entender por diligente aplicación
y estudio;

3. Nada revelado en la escritura puede ser o será ocultado de aquellos que
pidan en fe, sin vacilar;

4. Para entender doctrina, reúna todas las escrituras sobre el tema que desea saber; entonces permita que cada palabra tenga su influencia debida,
y si puede formar su teoría sin una contradicción, no puede estar en error;

5. La escritura debe ser su propio expositor, ya que es una regla de sí misma.

      Si dependo de un maestro para exponérmela, y si él adivinara su significado, o deseara que sea de cierta manera debido a su credo sectario, o para ser considerado sabio, entonces su adivinanza, deseo, credo o sabiduría es mi regla, no la Biblia.” Lo encionado arriba es una porción de estas reglas; y en nuestro estudio de la Biblia haríamos bien en prestar atención a los principios expuestos.

Review and Herald, 25 de noviembre, 1884, párrafo 25.

Reglas de interpretación de la Biblia
por William Miller

Extracto de la obra
Miller’s Works, volúmen 1, Views of Prophecies and Prophetic Chronology, Selected from
Manuscripts of William Miller; With a Memoir of his Life.
Editado por Joshua V. Himes, 1842.

En estudiar la Biblia, he encontrado que las siguientes reglas han sido de gran
servicio para mí, y ahora las doy al público por pedido especial. Cada regla se debe
estudiar bien, en conexión con las referencias bíblicas, si el estudiante de la Biblia
será beneficiado por estas.

   REGLA I.
Cada palabra debe tener su relación debida sobre el tema presentado en la Biblia.
PRUEBA: Mateo 5:18.

   REGLA II.
Toda la escritura es necesaria, y se puede entender por diligente aplicación y
estudio.
PRUEBAS: 2 Timoteo 3:15, 16, 17.

   REGLA III.
Nada revelado en la escritura puede ser o será ocultado de aquellos que pidan en fe,
sin vacilar.
PRUEBAS: Deuteronomio 29:29. Mateo 10:26, 27. 1 Corintios 2:10. Filipenses
3:15. Isaías 14:11. Mateo 21:22. Juan 14:13, 14. 15:7. Santiago 1:5,6. 1 Juan 5:13,
14, 15. 

   REGLA IV.
Para entender doctrina, reúna todas las escrituras sobre el tema que desea saber;
entonces permita que cada palabra tenga su influencia debida, y si puede formar su
teoría sin una contradicción, no puede estar en error.
PRUEBAS: Isaías 28:7-29. 35:8. Proverbios 29:27. Lucas 24:27, 44, 45. Romanos
16:26. Santiago 5:19. 2 Pedro 1:19, 29.

   REGLA V.
La escritura debe ser su propio expositor, ya que es una regla de sí misma. Si
dependo de un maestro para exponérmela, y si él adivinara su significado, o deseara
que sea de cierta manera debido a su credo sectario, o para ser considerado sabio,
entonces su adivinanza, deseo, credo o sabiduría es mi regla, no la Biblia.
PRUEBAS: Salmo 19:7, 8, 9, 10, 11. 119:97, 98, 99, 100, 101, 102, 103, 104,
105. Mateo 23:8, 9, 10. 1 Corintios 2:12, 13, 14, 15, 16. Ezequiel 34:18, 19. Lucas
11:52. Malaquías 2:7, 8.

   REGLA VI.
Dios ha revelado las cosas venideras, por visiones, en figuras y parábolas, y en esta
manera las mismas cosas frecuentemente se revelan vez tras vez, por diferentes
visiones, o en diferentes figuras, y parábolas. Si desea entenderlas, debe combinarlos
todos en uno.
PRUEBAS: Salmo 89:19. Oseas 12:10. Habacuc 2:2. Hechos 2:17. 1 Corintios
10:6. Hebreos 9:9, 24. Salmo 78:2. Mateo 13:13, 34. Génesis 41:1-32. Daniel 2, 7
y 8. Hechos 10:9-16.

   REGLA VII.
Las visiones siempre son mencionadas como tales.
PRUEBA: 2 Corintios 12:1.

   REGLA VIII.
Las figuras siempre tienen un significado figurado, y se usan mucho en profecía,
para representar cosas, tiempos y eventos futuros; como ser montañas, significando
gobiernos; bestias, significando reinos. Aguas, significando personas. Lámpara,
significando Palabra de Dios. Día, significando año.
PRUEBAS: Daniel 2:35, 44. 7:8, 17. Apocalipsis 17:1, 15. Salmo 119:105.
Ezequiel 4:6.

   REGLA IX.
Las parábolas son usadas como comparaciones para ilustrar temas, y se deben
explicar en la misma manera que las figuras por el tema y la Biblia. Marcos 4:13.

   REGLA X.
Las figuras a veces tienen dos o más significados diferentes, así como día se usa en
un sentido figurado para representar tres periodos de tiempo diferentes.
PRUEBA: Eclesiastés 7:14.
1. Indefinido.
2. Definido, un día por un año.
3. Día por mil años.
Si se pone la construcción correcta armonizará con la Biblia y tendrá buen sentido,
de otra no lo hará.
PRUEBAS: Ezequiel 4:6. 2 Pedro 3:8.

   REGLA XI.
Cómo saber cuando una palabra se usa de manera figurada. Si tiene sentido así, y
no hace violencia a las leyes simples de la naturaleza, entonces se debe entender
literalmente, si no, figuradamente.
PRUEBAS: Apocalipsis 12:1, 2. 17:3-7.

   REGLA XII.
Para aprender el verdadero significado de figuras, rastree su palabra figurada por
toda su Biblia, y donde lo encuentre explicado, póngalo en su figura, y si tiene
sentido no busque más, si no, busque de nuevo.

   REGLA XIII.
Para saber si tenemos el evento histórico verdadero para el cumplimiento de una
profecía. Si encuentra que cada palabra de la profecía (después que las figuras se
entiendan) es cumplida literalmente, entonces puede saber que su historia es el
evento verdadero. Pero si una palabra carece de cumplimiento, entonces debe
buscar otro evento, o esperar su desarrollo futuro. Porque Dios se hace cargo de que
la historia y la profecía concuerden, para que los hijos verdaderos creyentes de Dios
nunca se avergüencen.
PRUEBAS: Salmo 22:5. Isaías 45:17, 18, 19. 1 Pedro 2:6. Apocalipsis 17:17.
Hechos 3:18.

   REGLA XIV.
La regla más importante de todas es que debe tener fe. Debe ser una fe que requiera
un sacrificio, y, si es probada, entregaría el objeto más deseado en la tierra, el
mundo y todos sus deseos, carácter, vivienda, ocupación, amigos, hogar, comodidades, y honores mundanales. Si cualquiera de estos impidiera nuestra creencia en cualquier parte de la palabra de Dios, mostraría que nuestra fe es en
vano. Tampoco podemos creer siempre que uno de estos motivos permanezca en
nuestro corazón. Debemos creer que Dios nunca abandonará su palabra. Y
podemos tener la confianza de que Él ve al gorrión, y sabe cuántos cabellos
tenemos, y cuidará de la traducción de su propia palabra, y pondrá una barrera a su
alrededor, y va a prevenir que aquellos que confíen sinceramente en Dios, y ponen
su confianza implícita en su palabra, erren lejos de la verdad, aunque no entiendan
hebreo o griego.

             Al rechazar la verdad, los hombres rechazan al Autor de ella. Al pisotear la ley de Dios, se niega la autoridad del Legislador. Es tan fácil hacer un ídolo de las falsas doctrinas y teorías como tallar un ídolo de madera o piedra. Al representar falsamente los atributos de Dios, Satanás induce a los hombres a que se formen un falso concepto con respecto a él. Muchos han entronizado un ídolo filosófico en lugar de Jehová, mientras que el Dios viviente, tal cual está revelado en su Palabra, en Cristo y en las obras de la creación, no es adorado más que por un número relativamente pequeño. Miles y miles deifican la naturaleza al paso que niegan al Dios de ella. Aunque en forma diferente, la idolatría existe en el mundo cristiano de hoy tan ciertamente como existió entre el antiguo Israel en tiempos de Elías. El Dios de muchos así llamados sabios, o filósofos, poetas, políticos, periodistas el Dios de los círculos selectos y a la moda, de muchos colegios y universidades y hasta de muchos centros de teología no es mucho mejor que Baal, el dios-sol de los fenicios.

Conflicto Inminente Pag. 65.1

 

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