Apo 1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben acontecer pronto; y la declaró, enviándola por su ángel a Juan su siervo, el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que él vio.     Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca. 

2Pe 1:19 Tenemos además la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien de estar atentos como a una lámpara que alumbra en lugar oscuro hasta que el día esclarezca, y la estrella de la mañana salga en vuestros corazones;
2Pe 1:20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada;
2Pe 1:21 porque la profecía no vino en tiempo pasado por la voluntad del hombre; sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo guiados por el Espíritu Santo.

1Pe 1:10 Acerca de esta salvación inquirieron y diligentemente indagaron los profetas que profetizaron de la gracia que había de venir a vosotros,
1Pe 1:11 escudriñando cuándo o en qué punto de tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, cuando prenunciaba los sufrimientos de Cristo, y las glorias después de ellos.
1Pe 1:12 A los cuales fue revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales desean mirar los ángeles.

¿ Cual es El significado de Los Siete Truenos de Apocalipsis 10 ?

Apo 10:1 Y vi otro ángel fuerte descender del cielo, envuelto en una nube, y un arco iris sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus pies como columnas de fuego.
Apo 10:2 Y tenía en su mano un librito abierto; y puso su pie derecho sobre el mar, y el izquierdo sobre la tierra;
Apo 10:3 y clamó con gran voz, como cuando un león ruge; y cuando hubo clamado, siete truenos emitieron sus voces.
Apo 10:4 Y cuando los siete truenos hubieron emitido sus voces, yo iba a escribir; y oí una voz del cielo que me decía: Sella las cosas que los siete truenos han dicho, y no las escribas.
Apo 10:5 Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo,
Apo 10:6 y juró por el que vive para siempre jamás, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más.
Apo 10:7 Pero en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como Él lo anunció a sus siervos los profetas.

El ángel poderoso que instruyó a Juan era nada menos que Cristo. Cuando coloca su pie derecho en el mar y su pie izquierdo sobre la tierra seca, muestra la parte que desempeña en las escenas finales del gran conflicto con Satanás. Esta posición denota su supremo poder y autoridad sobre toda la tierra. El conflicto se ha intensificado y agudizado de una época a otra, y seguirá intensificándose hasta las escenas finales, cuando la obra magistral de los poderes de las tinieblas llegará al máximo… Después que los siete truenos emitieron sus voces, se le ordena a Juan, como a Daniel, con respecto al librito: “Sella las cosas que los siete truenos han dicho”… Juan ve el librito al cual le han quitado los sellos. De esto se deduce que las profecías de Daniel tienen su aplicación en la proclamación al mundo de los mensajes del primero, del segundo y del tercer ángel. La apertura del librito era el mensaje en relación con el tiempo.

 Los libros de Daniel y el Apocalipsis son uno. El primero es una profecía; el otro, una revelación; uno es un libro sellado; el otro, un libro abierto… La luz especial que se le dio a Juan, expresada en los siete truenos, era un bosquejo de sucesos (delineación de eventos), que debían ocurrir bajo los Mensajes del  Primero y Segundo Ángeles. Los mensajes de los ángeles primero y segundo debían ser proclamados; pero no había de revelarse mayor luz antes que esos mensajes hubiesen hecho su obra específica… Este tiempo, el que el ángel declara con un solemne juramento, no es el fin de la historia del mundo ni del tiempo de gracia, sino del tiempo profético que precederá al advenimiento de nuestro Señor; es decir, la gente no tendrá otro mensaje acerca de un tiempo definido.  Después de este lapso, que ahora abarca desde 1842 a 1844, no puede haber ningún cómputo definido de tiempo profético.  El cálculo más prolongado llega hasta el otoño de 1844.

    La posición del ángel — un pie sobre el mar, y el otro sobre la tierra — significa la extensión de la proclamación del mensaje. Cruzará los anchos océanos y será proclamado en otros países en todo el mundo. La comprensión de la verdad, la alegre recepción del mensaje, están representadas por el acto de devorar el librito. La verdad en cuanto al advenimiento de nuestro Señor era [es] un precioso mensaje para nuestras almas.

Manuscrito 59, 1900.

El Cristo Triunfante….Pág. 347”

El Mensaje Profético Dulce como La Miel

Eze 2:8 Mas tú, hijo de hombre, oye lo que yo te hablo; no seas tú rebelde como la casa rebelde; abre tu boca, y come lo que yo te doy.
Eze 2:9 Y miré, y he aquí una mano extendida hacia mí, y en ella había un rollo de libro.
Eze 2:10 Y lo extendió delante de mí, y estaba escrito por delante y por detrás; y había escritas en él endechas, lamentaciones y ayes.

Eze 3:1 Y me dijo: Hijo de hombre, come lo que hallas; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel.
Eze 3:2 Y abrí mi boca, y me hizo comer aquel rollo.
Eze 3:3 Y me dijo: Hijo de hombre, haz a tu vientre que coma, y llena tus entrañas de este rollo que yo te doy. Y lo comí, y fue en mi boca dulce como miel.

Apo 10:7 Pero en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como Él lo anunció a sus siervos los profetas.
Apo 10:8 Y la voz que oí del cielo habló otra vez conmigo, y dijo: Ve y toma el librito que está abierto en la mano del ángel que está en pie sobre el mar y sobre la tierra.
Apo 10:9 Y fui al ángel, y le dije: Dame el librito; y él me dijo: Toma, y cómetelo; y te amargará tu vientre, pero en tu boca será dulce como la miel.
Apo 10:10 Y tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí; y en mi boca fue dulce como la miel; y cuando lo hube comido, amargó mi vientre.
Apo 10:11 Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez ante muchos pueblos, y naciones, y lenguas, y reyes.

1Sa 14:24 Pero los hombres de Israel fueron puestos en apuro aquel día; porque Saúl había conjurado al pueblo, diciendo: Cualquiera que comiere pan hasta la tarde, hasta que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito. Y todo el pueblo no había gustado pan.
1Sa 14:25 Y todo el pueblo llegó a un bosque donde había miel en la superficie del campo.
1Sa 14:26 Entró, pues, el pueblo en el bosque, y he aquí que la miel corría; pero no hubo quien llegase la mano a su boca; porque el pueblo temía el juramento.
1Sa 14:27 Pero Jonatán no había oído cuando su padre había juramentado al pueblo, y alargó la punta de una vara que traía en su mano, y la mojó en un panal de miel, y llegó su mano a su boca; y sus ojos fueron aclarados.

Todos los mensajes dados desde 1840-1844 son para que resuenen ahora pues hay muchos que han perdido su orientación. Los mensajes deberán ir a todas las Iglesias. Cristo dijo “Bienaventurados vuestros ojos porque ven, y vuestros oídos que escuchan. Ciertamente os digo que muchos profetas y hombres justos desearon ver las cosas que ustedes ven, y no las vieron; y escuchar las cosas que ustedes oyen y no pudieron escucharlas (Mat 13:16-17) Bienaventurados los ojos que vieron las cosas que fueron vistas en los años 1843 y 1844. El mensaje fue dado. Y no debe haber dilación en repetir el mensaje, porque las señales de los tiempos se están cumpliendo; el trabajo final debe ser hecho. Una gran tarea debe ser hecha en poco tiempo. Un mensaje será dado muy pronto que de acuerdo al plan de Dios será convertido en un fuerte pregón. Entonces Daniel será levantado en su lugar para dar su testimonio MR, Vol. 21,437.

La advertencia ha llegado: no vamos a permitir nada que perturbe o interrumpa el fundamento de la fe sobre la cual hemos estado construyendo el mensaje que llego en los años 1842, 1843 and 1844. Yo estuve en este mensaje y desde entonces he estado ante el mundo, leal a la luz que Dios nos ha dado. No estamos en la posición de salir de la plataforma que ha sido puesta día a día cuando buscamos al Señor en ardiente oración, buscando la luz. Piensan que pudiera salir de la luz que Dios me ha dado? Esta será como la Roca De La Eternidad. Esta me ha guiado constantemente desde que me fue dada. R H Abril 14, 1903

Jer 6:16  Así dice Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál es el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.
Jer 6:17  Puse también atalayas sobre vosotros, que dijesen: Escuchad el sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.

      “Dios nunca deja al mundo sin hombres que puedan discernir entre el bien y el mal, entre la justicia y la maldad.    Dios tiene hombres a quienes colocar en el frente de la batalla en tiempos de emergencia.   En una crisis, Él levantará hombres como lo hizo en los tiempos antiguos.   Jóvenes serán invitados a asociarse con los ancianos porta estandartes, para que ellos puedan ser fortalecidos y enseñados por la experiencia de aquellos fieles, que han pasado por tantos conflictos, y a quienes, por los testimonios de su Espíritu, Dios les ha hablado a menudo, señalando el camino correcto y condenando el falso.         Cuando se levantan peligros, que prueban la fe del pueblo de Dios, estos obreros pioneros deben evocar las experiencias del pasado, cuando vinieron semejantes crisis, cuando la verdad fue cuestionada, cuando se introdujeron sentimientos extraños que no provenían de Dios.   “La experiencia de estos obreros ancianos se necesita hoy; porque Satanás está vigilando cada oportunidad para invalidar los hitos antiguos, Los monumentos que se han sido levantados a lo largo del camino.” Review and Herald, 19 de noviembre, 1903

Mientras estaba orando ante el altar de la familia, el Espíritu Santo descendió sobre mí, y me pareció que me elevaba más y más, muy por encima del tenebroso mundo. Miré hacia la tierra para buscar al pueblo adventista, pero no lo hallé en parte alguna, y entonces una voz me dijo: “Vuelve a mirar un poco más arriba.” Alcé los ojos y vi un sendero recto y angosto trazado muy por encima del mundo. El pueblo adventista andaba por ese sendero, en dirección a la ciudad que se veía en su último extremoEn el comienzo del sendero, detrás de los que ya andaban, había una brillante luz, que, según me dijo un ángel, era el “clamor de media noche.” Esta luz brillaba a todo lo largo del sendero, y alumbraba los pies de los caminantes para que no tropezaran. {PE 14.1; EW.14.1} Delante de ellos iba Jesús guiándolos hacia la ciudad, y si no apartaban los ojos de él, iban seguros. Pero no tardaron algunos en cansarse, diciendo que la ciudad estaba todavía muy lejos, y que contaban con haber llegado más pronto a ella. Entonces Jesús los alentaba levantando su glorioso brazo derecho, del cual dimanaba una luz que ondeaba sobre la hueste adventista, y exclamaban: “¡Aleluya!” Otros negaron temerariamente la luz que brillaba tras ellos, diciendo que no era Dios quien los había guiado hasta allí. Pero entonces se extinguió para ellos la luz que estaba detrás y dejó sus pies en tinieblas, de modo que tropezaron y, perdiendo de vista el blanco y a Jesús, cayeron fuera del sendero abajo, en el mundo sombrío y perverso. {PE 14.2; EW.14.1}

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