El Cuarto Ángel Apocalipsis 18
Apo 18:1 Y después de estas cosas vi otro ángel descender del cielo teniendo gran poder; y la tierra fue alumbrada de su gloria.
Apo 18:2 Y clamó fuertemente en alta voz, diciendo: ¡Caída es, caída es Babilonia la grande! Y es hecha habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible.
Apo 18:3 Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la abundancia de sus deleites.
Apo 18:4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, y para que no recibáis de sus plagas;
Apo 18:5 porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de las maldades de ella.
Apo 18:6 Dadle como ella os ha dado, y pagadle al doble según sus obras; en la copa que ella os preparó, preparadle el doble.
Apo 18:7 Cuanto ella se ha glorificado, y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto.
Apo 18:8 Por lo cual en un día vendrán sus plagas, muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es el Señor Dios que la juzga.
Apo 18:9 Y llorarán y se lamentarán sobre ella los reyes de la tierra, los cuales han fornicado con ella, y han vivido en deleites, cuando ellos vieren el humo de su incendio,
Apo 18:10 parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad poderosa; porque en una hora vino tu juicio!
¿Las Torres Gemelas?
¿Se nos da el mensaje de que yo he declarado que Nueva York será arrasada por un gran maremoto? Esto nunca lo he dicho. Yo he dicho que mientras miraba a los Grandes Edificios subiendo hacia arriba piso sobre piso, que terribles escenas ocurrirán, cuando el Señor se levante para sacudir terriblemente la Tierra, entonces las palabras de Apocalipsis 18:1-3 serán cumplidas. Todo el Capítulo de Apocalipsis 18 es una advertencia de lo que sobrevendrá sobre la Tierra, pero no tengo luz particular sobre lo que ocurrirá en Nueva York, solo sé que un día sus grandes edificio caerán por el gran poder del movimiento que viene del Señor. De la Luz que se me ha dado, sé que la destrucción está en el mundo, una palabra del señor, un toque de su gran poder y estas estructuras masivas caerán. El horror de esas escenas que tomaran lugar, no podemos imaginar
THE REVIEW AND HERALD
“Here is the Patience of the Saints: Here are they that keep the Commandments of God, and the Faith of Jesus.” Rev. /4: 12.
(Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús “Rev. / 4: 12.)
TAKOMA PARK STATION, WASHINGTON, D. C., THURSDAY, JULY 5, 1906.
Isa 30:19 Ciertamente el pueblo morará en Sión, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá.
Isa 30:20 Bien que os dará el Señor pan de congoja y agua de angustia, con todo, tus enseñadores nunca más te serán quitados, sino que tus ojos verán tus enseñadores.
Isa 30:21 Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Éste es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.
Isa 30:22 Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata, y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro; las apartarás como trapo de menstruo: ¡Sal fuera! les dirás.
Isa 30:23 Entonces Él te dará lluvia para tu semilla que habrás sembrado en la tierra; y pan del fruto de la tierra; y será abundante y copioso; tus ganados en aquel tiempo serán apacentados en amplios pastos.
Isa 30:24 Tus bueyes y tus asnos que labran la tierra, comerán grano limpio, el cual será aventado con pala y criba.
Isa 30:25 Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá ríos y corrientes de aguas el día de la gran matanza, cuando caerán las torres.
Isa 30:26 Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que vendare Jehová la quebradura de su pueblo, y curare la llaga de su herida.
