A Cerca de
Este método, básicamente consiste en explicar un texto de la Biblia con la ayuda de otros textos de la misma Biblia, ya sea tomado del mismo capítulo, libro, o de otro libro bíblico, del mismo Testamento o del otro. Este método comprende que la Biblia es una unidad en sus mensajes, ejemplos, consejos, reglas etc. Las informaciones son intercambiables, homogéneas y válidas para todas las generaciones. Pero a la vez todas las profecías se refieren especialmente a la última generación: “Nunca estamos ausentes de la mente de Dios. Dios es nuestro gozo y nuestra salvación. Cada uno de los profetas antiguos habló menos para su propio tiempo que para el nuestro, de manera que sus profecías son válidas para nosotros. ‘Y estas cosas acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes hemos alcanzado los fines de los siglos’. 1 Corintios 10:11. ‘A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles’. 1 Pedro 1:12. La Biblia ha sido vuestro libro de estudio. Está bien que lo sea, porque es el verdadero consejo de Dios, y es el conductor de todas las santas influencias que el mundo ha contenido desde la creación. Tenemos el relato animador de que Enoc caminó con Dios. Si Enoc caminó con Dios, en esa época de degeneración justamente antes de la destrucción del mundo por el diluvio, debemos recibir valor y ser estimulados con su ejemplo, en el sentido de que no necesitamos ser contaminados por el mundo, sino que, en medio de todas sus influencias y tendencias corruptoras, podemos caminar con Dios. Podemos tener la mente de Cristo.” 3MS 386.
Cada uno de nosotros puede comprender la Biblia mediante este método. Así Cristo interpretó la Escritura, así lo muestran los apóstoles, ninguno de ellos tuvo la escuela de los eruditos. Esto nos ayuda a comprender que aun un erudito puede entender la Biblia, pero su estudio no es requisito; más bien es un obstáculo para él mismo. Claro es que uno solo puede acceder al significado de la Palabra si el Espíritu Santo dirige la mente “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad.” Juan 16:13 Según Cottrell y nuestra iglesia actual, opinan que Miller estaba en camino errado, igual que la mayoría de sus antecesores y contemporáneos, Guillermo Miller siguió al método de texto de prueba para la interpretación profética. Una persona informada hoy, leyendo lo que él escribió estaría disconforme con los textos de la Escritura.” ¿Aun le sorprende por qué no escuchamos nada de Miller o los otros pioneros en nuestras iglesias?
Esto también afecta a nuestra posición en referencia a Elena G. White, ya que ella escribe de él: “Dios envió a su ángel para que moviese el corazón de un agricultor que antes no creía en la Biblia, y lo indujese a escudriñar las profecías. Los ángeles de Dios visitaron repetidamente a aquel varón escogido, y guiaron su entendimiento para que comprendiese las profecías que siempre habían estado veladas al pueblo de Dios. Se le dio el primer eslabón de la cadena de verdades y se le indujo a buscar uno tras otro los demás eslabones hasta que se maravilló de la Palabra de Dios, viendo en ella una perfecta cadena de verdades. Aquella Palabra que había considerado no inspirada, se desplegaba ahora esplendente y hermosa ante su vista. Echó de ver que unos pasajes de la Escritura son explicación de otros, y cuando no entendía uno de ellos lo encontraba esclarecido por otro. Miraba la sagrada Palabra de Dios con gozo, a la par que con profundísimo respeto y reverencia. ”PE 229.1.
“Los ángeles de Dios acompañaron a Guillermo Miller en su misión. Firme e intrépido, proclamaba el mensaje que se le había confiado. Un mundo sumido en la maldad y una iglesia fría y mundana eran bastante para llamar a la acción todas sus energías y moverlo a sufrir voluntariamente toda clase de penalidades y privaciones. Aunque combatido por los que se llamaban cristianos y por el mundo, y abofeteado por Satanás y sus ángeles, no cesaba Miller de predicar el Evangelio eterno a las multitudes siempre que se le deparara ocasión, pregonando cerca y lejos: “Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado.” PE 231.3.
Este “mensaje que se le había confiado” fue descubierto mediante el método de texto de prueba.
